Tainaly Y. Serrano Rivera demandó a Bad Bunny y a su sello Rimas Entertainment LLC por 16 millones de dólares por el uso no autorizado de su grabación vocal en las canciones Solo de mí (2018) y EoO (2025), temas que acumularon cientos de millones de reproducciones y contribuyeron a la fortuna del artista.
La demanda, radicada el 5 de enero de 2026 en un tribunal de Puerto Rico, alega que en 2018 el productor Roberto J. Rosado, conocido como La Paciencia, contactó a Serrano Rivera vía WhatsApp pidiéndole que grabara la frase “Mira puñeta, no me quiten el perreo”. Ella accedió sin que se le explicara el propósito ni se le informara que su voz sería explotada comercialmente. Esa grabación se utilizó primero en Solo de mí, del álbum X100pre, y luego en 2025 en EoO, del disco Debí Tirar Más Fotos, sin su consentimiento, compensación ni crédito.
La voz también apareció en conciertos de la residencia del año pasado en el Coliseo de Puerto Rico, material promocional y mercancía. Serrano Rivera reclamó por violación a la Ley de Derechos Morales de Autor de Puerto Rico (derecho de atribución), derecho a la propia imagen, derecho a la intimidad, daños y enriquecimiento injusto, además de exigir el cese inmediato del uso de la grabación. Para justificar los daños, la demanda citó que Solo de mí acumulaba 389 millones de vistas en YouTube y más de 540 millones de streams en Spotify, mientras EoO superaba los 757 millones en Spotify.
Hasta el momento de la acción legal, ni Bad Bunny ni Rimas Entertainment emitieron comentario público sobre la demanda.
Bad Bunny, cuyo nombre real es Benito Antonio Martínez Ocasio, se consolidó como uno de los artistas más exitosos del mundo, con una fortuna estimada en 50 millones de dólares al cierre de 2025, gracias a sus récord de streams —más de 85 mil millones en total en plataformas como Spotify—, giras millonarias como la World’s Hottest Tour (2022) que recaudó más de 300 millones, y su más reciente Debí Tirar Más Fotos World Tour (2025-2026), que vendió más de 2.6 millones de entradas en la primera semana y rompió marcas en estadios globales. Además, diversificó ingresos con endorsements de marcas como Adidas, Corona y Cheetos, actuaciones en cine como Caught Stealing y Happy Gilmore 2 (2025), y su confirmación en el Super Bowl 2026.











