Contrario al discurso que ha sostenido durante seis años Enrique Alfaro, cientos de víctimas no están vinculadas al crimen organizado y mucho menos dejaron sus casas de manera voluntaria.
En Jalisco, poner en venta un vehículo o tener un accidente vial con la persona equivocada puede terminar en una desaparición.
Este es uno de los hallazgos más inquietantes de una investigación encabezada por Jorge Ramírez, profesor de sociología en la Universidad de Guadalajara, al analizar la base de datos del Registro Estatal de Personas Desaparecidas, las sentencias públicas dictadas en el estado por desaparición y testimonios de familiares.
Contrario al discurso que ha sostenido durante seis años Enrique Alfaro, gobernador de Jalisco, cientos de víctimas no están vinculadas al crimen organizado y mucho menos dejaron sus casas de manera voluntaria.
La crisis de violencia generalizada en la entidad y la facilidad para desaparecer, asesinar y enterrar de manera clandestina a miles de personas, fomenta la impunidad para que criminales operen a cualquier hora y en cualquier carretera o vialidad donde ocurre un incidente de tránsito.
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— La Verdad Noticias (@LVerdadNoticias) December 1, 2024