Julio Preciado volvió a referirse a la polémica que protagonizó hace algunos años en torno a los corridos tumbados, un subgénero que irrumpió con fuerza en la música regional mexicana y que generó un intenso debate entre figuras consolidadas y nuevas generaciones de intérpretes. En entrevista para Ventaneando, el cantante sinaloense ofreció una postura más matizada y reflexiva, reconociendo que su percepción sobre este movimiento musical ha cambiado con el paso del tiempo.
La controversia surgió cuando los corridos tumbados comenzaron a ganar popularidad entre el público joven, impulsados por artistas que mezclaron elementos del regional mexicano con rap, trap y música urbana. En ese contexto, Julio Preciado fue una de las voces críticas más visibles, al considerar que este tipo de canciones se alejaban de la esencia tradicional del género y que, en algunos casos, romantizaban temas polémicos como la violencia o el exceso.
Sus declaraciones generaron reacciones encontradas en redes sociales y en la industria musical, donde algunos artistas defendieron la evolución natural de la música regional, mientras otros respaldaron la postura de figuras como Preciado, quienes abogaban por preservar las raíces del género. Durante ese periodo, el debate se convirtió en un tema recurrente en programas de espectáculos y entrevistas.
Ahora, a la distancia, el llamado Gigante de la Banda reconoce que dicho fenómeno musical ya no tiene el mismo impacto que antes. “Ya no es el boom de hace tres, cuatro años atrás, ya también ya pasó. Más, sin embargo, la música de nosotros sigue muy, muy vigente, gracias a gente pues como Julión, como el mismo Edén Muñoz, Carín León que se ha sumado”, expresó, destacando la permanencia del regional mexicano tradicional.
Preciado subrayó que, si bien los corridos tumbados marcaron una etapa importante, el género ha demostrado que puede adaptarse sin perder identidad, gracias a intérpretes que han sabido modernizar el sonido sin romper con sus bases. En ese sentido, reconoció que la música regional ha encontrado nuevas formas de mantenerse vigente ante los cambios del mercado y las preferencias del público.
Estas declaraciones se dan en un momento clave para el cantante, quien recientemente anunció su retiro definitivo de los escenarios tras más de 40 años de carrera. Preciado ha señalado que desea despedirse en plenitud vocal y física, luego de haber recibido una segunda oportunidad de vida tras el trasplante de riñón que le donó su hija Juliana hace seis años.
En la misma charla, el artista reflexionó sobre su trayectoria y la industria musical, asegurando que ha vivido conforme a sus propias decisiones, incluso cuando estas le generaron críticas. “Me quiero ir como los grandes. Me quiero ir cantando pleno… al final de cuentas yo viví mi vida como yo quise vivirla”, afirmó, dejando claro que su postura frente a los corridos tumbados fue parte de esa honestidad que siempre lo ha caracterizado.
Así, Julio Preciado cierra este capítulo de polémica con una visión más serena, reconociendo los ciclos de la música y reafirmando la vigencia del regional mexicano tradicional, al tiempo que se prepara para una despedida que marcará el fin de una era en la banda sinaloense.











