La iniciativa establece un marco legal para procedimientos de eutanasia y suicidio asistido bajo estricta regulación sanitaria.
Una diputada de Morena presentó una propuesta para despenalizar la muerte asistida en el país.
El proyecto de ley permitiría que personas mayores de edad soliciten, por escrito, la intervención médica para terminar con su vida bajo condiciones específicas.
La iniciativa de la diputada Naty Poob Pijy Jiménez Vásquez plantea que “podrá practicarse la muerte asistida sin que ello constituya delito o dé lugar a acción civil por daños y perjuicios, bajo el amparo de la ley, las normas y lineamientos que emite la Secretaría de Salud para su realización”.
¿Cómo funcionaría la eutanasia en México?
La reforma a la Ley General de Salud y al Código Penal Federal precisa que el derecho se aplicaría únicamente a mayores de 18 años con una solicitud por escrito.
Cada caso sería evaluado por un Comité de Bioética para determinar “la aptitud de la persona y la procedencia de la solicitud”.
La Secretaría de Salud sería la encargada de emitir todos los lineamientos, requisitos, formatos y “los tiempos de reflexión para la aprobación y ejecución del procedimiento de muerte asistida”.
El médico tratante deberá estar autorizado por dicha dependencia y conserva el derecho de negarse a realizar el procedimiento por objeción de conciencia.
De hacerlo, la institución de salud deberá designar a otro médico no objetor.
La propuesta define claramente los conceptos: la “terminación intencional de la vida” por personal médico autorizado a petición expresa se denomina muerte asistida, la cual puede materializarse mediante eutanasia (acto médico directo) o suicidio asistido (cuando el médico proporciona los medios para que el paciente los autoadministre).
¿La eutanasia será legal en México?
La iniciativa destaca que México actualmente prohíbe la eutanasia, el suicidio asistido y el homicidio por piedad.
No obstante, respalda la propuesta con datos de la segunda Encuesta Nacional de Opinión sobre el derecho a morir con dignidad 2022, donde el 68.6 por ciento de los participantes consideró que los pacientes terminales con sufrimiento inevitable “deben tener la opción de adelantar su muerte”.
Además, el 57.7 por ciento apoyó que un médico proporcione sustancias letales para que el paciente las tome, y el 72.7 por ciento opinó que se “deben cambiar las leyes para permitir que los enfermos puedan recibir ayuda para terminar con su vida si así lo deciden”.
La diputada señaló que varios países ya cuentan con regulaciones similares, como Suiza, Colombia, Canadá, España y Nueva Zelanda, entre otros. En América, Colombia y Ecuador han despenalizado la eutanasia mediante fallos judiciales.











